Entrenan a jueces para aplicar una visión psicológica en su labor judicial

Publicado en yucatanalamano.com

Mérida, Yucatán .- En el Poder Judicial ofrecemos a los servidores judiciales herramientas y conocimiento especializado en materia de igualdad de género y de intervenciones psicológicas, para que puedan determinar, en su trabajo judicial, qué es lo mejor para la mujer, el hombre o los niños que estén involucrados en algún conflicto de índole familiar o penal, expresó el magistrado presidente del tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado, Marcos Alejandro Celis Quintal, al inaugurar este día el taller “La familia en transición de divorcio, aplicación de un enfoque de justicia terapéutica en auxilio a la toma de decisiones judiciales”.

Para que el juez pueda tomar las mejores decisiones jurisdiccionales, requiere un conocimiento más profundo y especializado, que permita restaurar la relación familiar, la salud mental y psicológica de cada uno de los integrantes de la familia, señaló el magistrado ante los juzgadores que participan en este curso realizado en coordinación con la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán, en el marco de un convenio de colaboración entra ambas instituciones.

De igual forma, añadió que este curso pone de relevancia la importancia de la llamada “justicia terapéutica”, que consiste en juzgar desde una perspectiva que permita  sanar lo que se haya roto a partir de un conflicto.

“Hoy ya no se puede juzgar nada más aplicando la ley, sino que también se necesitan herramientas de otras materias para tomar decisiones más justas, sustentadas y solventes, por eso hemos estado trabajando de la mano con la Universidad Autónoma de Yucatán, para ir aterrizando eventos académicos como el que el día de hoy iniciamos”.

Por su parte, la magistrada presidenta de la sala penal del tribunal Superior de Justicia Ligia Aurora Cortés Ortega, quien es también enlace de equidad de género ante la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos (Conatrib) y coordinadora del curso antes mencionado, agradeció a las autoridades del Poder Judicial y de la UADY por hacer posible éste evento ya que, dijo, la familia es el núcleo más importante de la sociedad y porque ayuda a los jueces a estar más capacitados y mejorar las resoluciones que demanda la sociedad para trabajar de acuerdo y conforme a derecho.

Al hacer uso de la palabra, la Dra. Ada Mendoza Alcocer directora de la Facultad de psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) mencionó la importancia de darle seguimiento al convenio que firmó la UADY con el PJEY, para poder impartir una justicia con enfoque terapéutico y con perspectiva de género.

Resaltó que las docentes de la Facultad de Psicología de la UADY encargadas de impartir el taller son profesionales, estudiosas de la impartición de justicia con enfoque terapéutico, además de que sus proyectos de investigación han sido con este tipo de temáticas

Cabe mencionar que el taller suma un total de 20 horas dividas en 4 sesiones teórico- prácticas, a cargo de cinco especialistas de la Facultad de Psicología, el primer tema “Familia: sus etapas y ciclo vital” estuvo hoy a cargo de la Dra. Dora Ayora Talavera quien continuara el día de mañana martes 7 de junio.

La Mtra. Concepción Campo Marín impartirá el tema “Efectos en la familia en los procesos de separación y divorcio” el día martes 14 de junio, por su parte la Dra. Teresita Castillo León es la encargada de exponer el tema “Perspectiva de género en la aplicación de decisiones en torno a la familia” el día jueves 23 de junio y por último la Mtra. Faridé Peña Castillo tiene a su cargo el tema “Alineación parental y medidas de reparación con enfoque de justicia terapéutica” el día jueves 30 de junio.

Después de la inauguración, la Dra. Ayora Talavera inició la exposición de su tema “Familia: sus etapas y ciclo vital”. Dijo que la familia es un sistema organizado fundamental, pero no está aislada por el contrario la familia está inmersa en otros sistemas sociales, por lo que se debe ampliarse la percepción que tenemos sobre ésta.

La Dra. Dora Ayora Talavera impartiendo curso a Jueces y Magistrados
#JusticiaTerapéutica – La Directora de Quinientos25, Dora A. Ayora Talavera Ph.D durante el curso a Jueces y Magistrados en el Tribunal Superior de Justicia de Yucatán el lunes 6 de junio de 2016.

Respecto a la justicia terapéutica, explicó que es un concepto que favorece la participación de diversas disciplinas para enriquecer la manera de ejercer la justicia, para que los jueces consideren elementos psicológicos y emocionales y no sólo la ley.

La importancia de la justicia terapéutica coincide con el concepto de la humanidad, quiénes somos como seres humanos, no sólo es la toma decisiones desde la ley, sino que todo lo que digamos y  hagamos tiene que ver con nuestra condición de seres humanos, añadió.

Fuente: Yucatanalamano

Ilusión y realidad en Mérida

Por Dora A. Ayora Talavera.

Muchos meridanos, en próximas semanas, vivirán la magia al cumplir un sueño: ver en vivo al Cirque du Soleil. No me queda la menor duda que quienes puedan disfrutarlo saldrán felices y agradecidos tras ser espectadores de las estupendas interpretaciones que encontrarán en este espectáculo.

Esta fiesta formada por virtuosos, creativos y talentosos seres humanos, me hace pensar en la capacidad que tenemos de crear cosas fabulosas, de contar historias ficticias matizadas de realidad que nos muestran cuánta alegría y cuánta perfección somos capaces de generar.

Puedo imaginarme bajo la carpa y fantasear con el ambiente que se creará en su interior: el colorido de los maquillajes y el vestuario, música, luces, olores, gritos de sorpresa, las emociones a flor de piel, lágrimas y sonrisas, corazones acelerados y aplausos desbordados. ¡Cuánta maravilla humana junta!

El Cirque du Soleil es arte, es cultura, es alimento para el alma. Es fantasía, es fuerza y sensibilidad juntas, un espectáculo de primera categoría. Payasos, acróbatas, músicos, bailarines, compositores, arreglistas, etcétera, etcétera. Todos parte de un “desfile teatral de personajes poéticos y gráciles acróbatas” —como dice en alguna parte la página web del show— darán vida en Mérida a su espectáculo “Corteo” (Cortejo). Estoy convencida de que es un espectáculo que nadie se debe perder… y que sin embargo muchos se perderán.

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Para poder vivir todo esto me resulta inevitable hacer cuentas de lo que conlleva presenciar un show de esta calidad; pienso en todos los meridanos —o debería decir yucatecos— que debido al costo no tendrán acceso. Mérida es una ciudad muy diversa y tristemente con una gran desigualdad social y económica. De los más de 780 mil habitantes que tiene esta ciudad, serán muchos los que no podrán admirar “Corteo”, ya que no tendrán la “fortuna” para disfrutar este mundo de los sueños.

Asistir al circo requiere considerar traslado, ya sea transporte público (¿habrán camiones especiales para las funciones?), taxi o coche (¿será gratuito el estacionamiento?); el boleto de entrada mismo; a los meridanos nos gusta comer, habrá que considerar unos canapés y refresco, y qué tal algún recuerdito de la visita. ¿A cuánto asciende el presupuesto por persona? Y si en la familia son cuatro, cinco o más miembros, si el boleto más barato es de casi $800.00 ¿cuánto hay que invertir para gozar de este espectáculo? ¿Cuántas familias pueden pagarlo? ¿Cuántos serán los meridanos y yucatecos que no verán el Cirque du Soleil por más ilusión que éste les pueda despertar?

Y entonces pienso en las familias de las comisarías y del interior del estado; en los niños y las niñas de colonias como la Emiliano Zapata Sur, San José Tecoh, Serapio Rendón, sólo por decir algunas; en las mestizas del Mercado Lucas de Gálvez, en los chavos de las bandas, en familias de clase media, en todos aquellos cuyas posibilidades económicas les impiden asistir.

¿En qué se convertirá la presencia de Cirque du Soleil en nuestra ciudad? ¿Será —como está en la descripción publicitaria— “un desfile de alegría, una procesión festiva producto de la imaginación de un payaso”… o se convertirá en un espectáculo elitista presa de su propia trama donde “la ilusión se burla de la realidad”?

@DoraAyora

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¿Qué se sentirá manejar un tráiler?

Por Dora A. Ayora Talavera | @DoraAyora

Viajar en carretera ha sido siempre una experiencia que disfruto. Mi papá fue un gran chofer, de él aprendí. Verlo conducir era fabuloso. Sobre todo cuando viajábamos en las vacaciones y salíamos de México, D.F. a las 3:00 de la mañana para llegar a Yucatán a las 10:00 de la noche, deteniéndonos solamente para cargar gasolina y para que seis niñas entre un año y doce fuéramos a hacer pipí.

Ver manejar a mi papá, sus manos morenas, duras y firmes sobre la guía, era apoderarme de su destreza al volante. Imaginaba que era yo quien conducía el carro, sentía el placer del cambio de velocidades, de poner las direccionales para rebasar, la velocidad al tomar la delantera en el carril opuesto para volver al carril correcto con la satisfacción de dejar atrás al “carro lento”.

Éramos tantas hijas que no cabíamos en el coche… que en una época fue un Ópel azul cielo, en otras un Malibú café que luego se convirtió en verde escarabajo. Yo me empeñaba en ir sentada en la cajuelita que había en medio de los dos asientos delanteros, colocando mis piernitas en los costados, a la izquierda rosando la pierna de mi papá, a la derecha la de mi mamá.

Imaginar mi tamaño en esas dimensiones me hace pensar que fui verdaderamente pequeña y raquítica; eso no importaba para sentirme el copiloto principal, pues era la encargada de pasarle primero a mi papá y luego a mis hermanas agua y comida, sándwiches de escabeche que mi mamá preparaba y surtía desde los primeros minutos tras salir de casa.

Aunque el sueño muchas veces me vencía, trataba de mantenerme despierta todo el tiempo para acompañar a mi papá. Recuerdo cómo de pronto, entre sueños, Javier Solís empezaba a cantar o las trompetas de la orquesta de Glen Miller empezaban a entonar In the mood.

Las noches que lograba ganarle al sueño, no podía dejar de mirar cómo mi papá movía los dedos de la mano izquierda. Era señal de que pensaba. Cuando conversábamos me iba mostrando cómo conducir certera y cautamente el coche.

La carretera era oportunidad de ver cuanto modelo de automóvil se podía uno imaginar, pero lo más fascinante era observar el bamboleo de las pipas y los tráilers de doble remolque. Fue por iniciativa de mi papá que me enrolé en el hábito de contar sus llantas, pero casi siempre pasábamos tan rápido que no lograba terminar, ese era un estímulo perfecto para mantenerme alerta.

Cuando los tráilers eran de un solo remolque no resultaba tan difícil contar sus una-dos, tres-cuatro, cinco… diez llantas. La práctica y la edad me hicieron hábil para contar de un solo tirón las treinta y cuatro que un doble remolque trae, a veces lograba incluirle dos más si llegaba a contar las de refacción que llevan abajo.

Manejar un tráiler ha sido un antojo. Me resulta verdaderamente fascinante su tamaño, su fuerza, su poder, la gran habilidad que hay que tener para calcular los espacios para pasar. Y no sé por qué, pero en mi mente se recrean dos escenas: mis recuerdos del pasado en la carretera admirando su magnificencia y contando las llantas… y una imagen del futuro donde sonrío a mis ochenta años desde el asiento del chofer, disfrutando cómo se siente manejar un tráiler.

De Relationship a Relationshit

Por Dora A. Ayora Talavera | @DoraAyora

El lenguaje nos permite jugar: basta cambiar una letra para transformar palabras y con ello la perspectiva y el significado que nos ofrecen. ¡Vamos a ver!

Toda interacción humana empieza siendo una relación, así, a secas, suponiendo que dos personas entran en contacto por primera vez sin haber escuchado jamás nada la una de la otra. Es difícil, a menos que sea un encuentro casual y azaroso, que no hayan predisposiciones ni expectivas.

A partir de ahí el vínculo puede convertirse en relación de amistad, de trabajo, de amor. Con el paso del tiempo, la interacción, el diálogo, las circunstancias, el conocimiento adquirido, las expectativas creadas, la voluntad y el interés, son lo que transformarán ese encuentro casual en algo habitual y cotidiano.

Considero que todas las relaciones están en potencia, ya que ninguna relación “es”. Hay que construirla, hay que hacerla cada día. Ni siquiera las relaciones que se suponen básicas como madre-hijo, pareja o familia son naturales y espontáneas.

Todas están cargadas de significados sociales acerca de cómo deben ser, sólo que éstas no son hasta que las hacemos. Las relaciones madre-hijo y las relaciones de pareja no son por naturaleza amorosas, así como tampoco espontáneamente las relaciones de amistad son respetuosas, ni las relaciones jefe-empleado, incluyentes.

En el diálogo, como forma de interacción, elegimos palabras para comunicarnos. Éstas contribuyen a moldear nuestras relaciones hasta convertirlas —aunque no de manera definitiva y menos estática— en modos de vida.

No se trata de esclarecer qué cambia primero, si las relaciones o las palabras que usamos para nombrarlas. Lo que es evidente es que algo pasa entre una madre y su hijo cuando él pasa de ser “la luz de mis ojos” al “sucio insoportable”; cuando la pareja deja de ser “mi amorcito” para convertirse en “ese inútil”; cuando una jefa pasa de ser “un modelo a seguir” a una “neurótica amargada”.

Las relaciones cambian y la forma como hablamos de ellas, también. No solamente son diferentes las palabras, también el tono de voz se modifica, el lenguaje no verbal y toda forma de significar se transforma.

Qué fácil resulta amar, respetar y admirar a “mi luz”, “mi amor” y “mi modelo” y qué difícil lo es si hablamos de alguien “insoportable, inútil y amargado”. El lenguaje es peligroso, tiene el poder de transformar nuestra convivencia y diálogo cotidiano, volviendo amadas “Relationships” en insostenibles “Relationshits”.

Si podemos elegir las palabras con las que vamos a nombrar algo, con las que nos vamos a comunicar; si podemos pensar lo que vamos a decir y detenernos antes de actuar… ¿por qué hay relaciones en las que elegimos ser hirientes, groseros e irrespetuosos mientras en otras somos amables, atentos y cariñosos?

Sustituir lúdicamente una “t” por una “p” al final de una palabra puede leerse divertido, pero cuán triste e incómodo puede ser cuando esa palabra representa una relación que se ha transformado.

Jugar con el lenguaje es riesgoso, no lo menospreciemos, así como crea realidades y relaciones extraordinarias también crea otras que son destructivas. ¿Qué palabra quieres construir? R E L A T I O N S H I _ S. Cada quién decide.

Meme’s viral irony

By Dora A. Ayora Talavera | @DoraAyora

It is impossible to avoid laughing out loud seeing a picture of Anastasia y Griselda —Cinderella’s stepsisters— tagged with this legend “Let’s hook Prince Harry” concerning Peña Nieto’s Family visit to England.

When you finally stop laughing, you can think about inventiveness required to create a meme, who is the person that is behind of it and if he/she does not have anything more important to do.

What has made memes so popular? What do they say about contemporary culture?

While health policies, technological and medical advances have increased life expectancy around the world —according to World Health Organization, 81 years to men and 87 years to women— paradoxically everything around us has short length. A blender, a car, the furniture of our houses, a boyfriend, a marriage, are now almost disposable.

Life is not anymore that long period in which we grow, reproduce and die; it looks now like a chain of brief occurrences that are linked each other. We live in an age where events have to be fast. We do not like waiting. We are in a hurry. Electronic devices are updated so fast that when we just get the 3th version the 4th is on sale and people speculate about the 5th.

Cultural evolution is accompanied of certain forms of language and communication which are congruent with social dynamics. Memes, as language and linguistic phenomenon, help to construct the culture of “concrete and fast”. They are examples of social ways of communication that favour that cultural transformation.

The study of memesMemetics— applied to communication and as a form of language, it describes to me, this “concrete and fast” aspect of contemporary culture. We communicate brief messages transmitted by visual ways through social webs, blogs, emails and news; reading from a computer, a tablet or by a mobile. If I think about memes´ social function, it seems that its main intention is to say something ironically and virally, instead the veracity of its messages.

Memes offer ironic critique, sarcastic reflexion, mocking laments, venom advertising. They are like a postmodern hurtful murmur which is disseminated very fast by webs, making us laugh and participate in a social dynamic, in a kind of communication that looks like it’s not having any clear intention.

Being anonymous, memes give you freedom to say whatever you what, without feeling fear to be censored. They allow mocking grotesquely of authorities; complaining of politicians, ridicule unfair decisions in a football game or simply making a joke about something quotidian.

But, what is its goal? Are they just a way to communicate? Are we waiting to see if they will be transcendent? Are they a kind of relief to mocking about our world? Are we waiting for them to generate an actual consciousness and social change? Or maybe are they simply fun and contemporary hobby?

As a creative process, making memes does not only requires of a good phrase with an image. It needs a special sense of humor, a humor that is updated every day, a spirit to create that is informed by current world, an extraordinary ability to think and communicate in a simple and brief way.

If people, would communicate through memes, can we imagine how would change our way of relating and learning. How would parents communicate long and in detail with their adolescents? What would happen with love, and how would it solve differences between? How would legislators discuss cleverly to promulgate policies? If we use memes as a teaching method, how would teachers promote reading great literary works and academic dialogue?

Memes as a way of communicate; let us gain a new kind of criticism and social consciousness: viral irony. It is creative, funny and propagates at speed. In addition, we lost some richness about language, dialogue and mutual understanding and we can favour manners to be merciless about some perspectives and ways of living.

At the end of the day, what we will do with memes? Will they be just a viral communicative trend and will they dead as fast as they spread? Or will they be a social transcendence communicative way, which is here to stay and to challenge constantly our need to dialogue, understanding and action, for social change?

La ironía viral de los memes

Por Dora A. Ayora Talavera | @DoraAyora

Es imposible no reír a carcajadas al ver a Anastasia y Griselda —las hermanastras de Cenicienta— con la leyenda “A ver si nos pescamos al Harry” a propósito del reciente viaje de Peña Nieto con su familia a Inglaterra.

Cuando uno logra sobreponerse al ataque de risa entonces puede pensar en el ingenio que se requiere para hacer un meme, en quién será la persona que está detrás él y si acaso no tienen nada más que hacer.

¿Qué ha hecho tan populares a los memes? ¿Dicen algo de la cultura contemporánea?

Mientras los avances tecnológicos, médicos y las políticas de salud, han aumentado la esperanza de vida en todo el mundo —en general 81 años para hombres y 87 años para mujeres, según la Organización Mundial de la Salud— paradójicamente lo que nos rodea dura menos tiempo. Una licuadora, un coche, los muebles de tu casa, un novio, un matrimonio, son ahora casi desechables.

La vida ya no es ese laaaaargo periodo en el que crecemos, nos reproducimos y morimos; ahora parece una cadena de acontecimientos breves que se unen unos con otros. Vivimos épocas donde las cosas necesitan ser rápidas. No nos gusta esperar. Tenemos prisa. Los dispositivos electrónicos se actualizan a tal velocidad que cuando nos acostumbramos a la 3ª versión ya salió la 4ª y se especula sobre la 5ª.

Esta evolución de la cultura va de la mano con modos de lenguaje y comunicación congruentes con la dinámica social. Los memes, como lenguaje y fenómeno lingüístico, ayudan a construir esta cultura de lo concreto y veloz. Son ejemplo de los modos sociales de comunicación que favorecen esta transformación cultural.

Aplicada a la comunicación y vista como una forma de lenguaje, la memética —se refiere a la mezcla de las palabras memoria y mímesis (imitación)— describe para mí ese aspecto “concreto y veloz” de la cultura contemporánea. Nos comunicamos con mensajes breves y concisos transmitidos en forma visual a través redes sociales, blogs, correo electrónico y noticias, leyendo desde una computadora, una tablet o un teléfono celular. Si pienso en su función social, parece que más que la veracidad del mensaje su intención primordial es decir algo irónicamente y hacerlo viral.

Lo memes nos ofrecen crítica irónica, reflexión sarcástica, lamentos burlescos, propaganda venenosa, son como un murmullo hiriente de la posmodernidad que se propaga a velocidades virulentas en las redes, haciéndonos reír y participar de una dinámica social, de una comunicación sin medida que parece no tener una finalidad clara.

Al ser anónimos, dan libertad para decir lo que uno quiera, sin miedo a la censura. Permiten burlarse grotescamente de las autoridades, quejarse de los políticos, ridiculizar las injusticias de un partido de futbol o simplemente hacer un chiste de algo cotidiano.

Pero ¿qué logran? ¿son sólo una manera de comunicar? ¿esperamos que tengan más trascendencia? ¿son un desahogo para burlarnos del mundo que vivimos? ¿esperamos que generen una verdadera conciencia y cambio social? ¿O son, simplemente, diversión y pasatiempo contemporáneo?

Como proceso creativo, hacer memes no precisa solamente de una buena frase acompañada de una imagen. Necesita de un especial sentido del humor, un humor que se actualiza, un humor de lo que ocurre diariamente, un ánimo para crear que entiende cómo es el mundo actual, una habilidad extraordinaria para pensar y comunicar de manera simple y breve.

Si la gente en la actualidad se comunicara con “memes” imaginemos cómo cambiaría drásticamente nuestra forma de relacionarnos y de aprender. ¿Cómo le hacen los padres para comunicarse larga y detalladamente con sus hijos adolescentes que tienen un lenguaje basado en memes? ¿Qué pasa con el amor entre las parejas y cómo resuelven sus diferencias si alguno de ellos solo piensa en memes? ¿Cómo discuten inteligentemente y promulgan leyes los legisladores si solo piensan en memes? Y si se usan como método didáctico, ¿cómo fomentar la lectura de grandes obras literarias y el diálogo académico si las nuevas generaciones se comunican con memes?

Con esta forma de comunicación ganamos un nuevo tipo de crítica y conciencia social: la ironía viral, que además de creativa, es divertida y se propaga a toda velocidad. Pero también perdemos riqueza en el lenguaje, en el diálogo y en el entendimiento mutuo y favorecemos modos de ensañarnos con ciertas perspectivas y modos de vivir.

A la larga ¿en qué convertiremos a los memes? ¿en una tendencia comunicativa más que se esparce como virus y que morirá tan rápido como se propaga? ¿o en una forma de comunicación con trascendencia social, que llegó para quedarse y retar continuamente nuestra necesidad de diálogo, entendimiento y acción, en pro del cambio social?


Dora A. Ayora Talavera es Doctora en Filosofía por la Universidad de Tilburg. Es terapeuta familiar, de pareja y docente en diversas universidades mexicanas. Actualmente es Directora de la Agencia de Relaciones Humanas “Quinientos25” en Mérida, Yucatán.

The Time: adjective, verb and noun

By Dora A. Ayora Talavera Ph.D.

I always believed, that time was just a noun, a word that describe an abstract or concrete reality. Suddenly, after reading the next Julio Cortázar’s story on his book “Historias de Cronopios y de Famas” it has an amazing perspective. Let’s play with it!

Preamble to the instructions on how to wind a watch

(Translated by Paul Blackburn)

Think of this: when they present you with a watch, they are gifting you with a tiny flowering hell, a wreath of roses, a dungeon of air. They aren’t simply wishing the watch on you, and many more, and we hope it will last you, it’s a good grand, Swiss, seventeen rubies; they aren’t just giving you this minute stonecutter which will bind you by the wrist and walk along with you. They are giving you – they don’t know it, it’s terrible that they don’t know it – they are gifting you with a new fragile and precarious piece of yourself, something that’s yours but not a part of your body, that you have to strap to your body like your belt, like a tiny, furious bit of something hanging onto your wrist. They gift you with the job of having to wind it every day, an obligation to wind it, so that it goes on being a watch, they gift you with the obsession of looking into jewelry-shop windows to check the exact time, check the radio announcer, check the telephone service. They give you the gift of fear, someone will steal it from you, it’ll fall on the street and get broken. They give you the gift of your trademark and the assurance that it’s a trademark better than others, they gift you with the impulse to compare your watch with other watches. They aren’t giving you a watch, you are the gift, they are giving you yourself for the watch’s birthday.

Measuring time, is probably one of the biggest consensus that human beings have, even though how and when measure it is not exactly the same.

To some, we live in 2015; to others in 4713. In Chinese calendar every year can have twelve or thirteen months and between 353 and 385 days; to us every year have twelve months and 365 or 366 days. To Mayan culture time is counted through cycles, thirteen months with twenty days each one, 260 days per year. Thus, we live on AC. while others lived on BC.

What a perspective!

However these conceptions time constructs us. It is through it that life starts and finishes – though to some actual life start after death, to others we just reincarnate – it gives to life cycles, stages, moments and short and long term effects.

If time as concept constructs, what does it make us?

As a noun, time is not innocent; we have given it more properties that really “belong” to it. It is not a neutral noun that only refers to something. Time, defines the start and end of things, what is past and what is present. It has as well effects on us depending on its actions as “adjective” or “verb”

As an adjective, time qualifies us; it makes us old and young, it also makes us punctual, irresponsible, dissatisfied, resigned and obsessive people. It is also a way, to judge what we do pointing out what is right and what is wrong – e.g. when something happens at appropriate moment- it dictates what is real because is durable and remains; and what is trivial because it is ephemeral.

As a verb, it makes us act, because it makes us go faster or delay decisions –carpe diem- trying to care it; when we are conscious about life and death, it makes us buy, save, assure, trying to project our future; when something happens in a wrong timing it makes us stops and reflects on; when we feel that time is passing, we do what is right studying, paying and sometimes getting pregnant.

Time is as relative – time will tell!- as categorical – here and now!-; it is as cruel –your time is over!- as fun – we have more time than life!-. Either way, as noun, verb or adjective, time shapes us to live on right moment, specific tasks and expected actions.

Don’t even talk about time as an adverb! It will make us seek uselessly, dream intensely, and maybe love desperately.

Have you ever have stood on Greenwich meridian playing to be in the past and in the present, or in the present and in the future, depending on the way you want see it.

REFERENCE

El tiempo: adjetivo, verbo y sustantivo

Por Dora A. Ayora Talavera Ph.D

Siempre creí que el tiempo era sólo un sustantivo, algo que designaba una realidad concreta o abstracta. Y de pronto, tras leer el siguiente cuento del libro “Historias de Cronopios y  de Famas” de Julio Cortázar, toma una perspectiva sorprendente, ¡juguemos con ella!:

PREÁMBULO A LAS INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

La idea de medir el tiempo es tal vez uno de los grandes consensos que tenemos los seres humanos, aunque el cómo y cuándo no sea exactamente el mismo.

Para unos vivimos en el año 2015; para otros en el 4713. En el calendario chino el año puede tener doce o trece meses y entre 353 y 385 días; para nosotros el año tiene doce meses y 365 o 366 días. Para los mayas el tiempo se cuenta en ciclos de trece meses de veinte días cada uno, haciendo 260 días un año. Así, unos vivimos en el d.C. cuando otros han vivido en el a.C.

¡Vaya perspectiva!

Aún en estas distintas concepciones el tiempo nos construye. Es a través de él que la vida tiene un comienzo y un final –para algunos la verdadera vida empieza después de la muerte y para otros más sólo reencarnamos– la dota de ciclos, etapas, momentos y secuelas a corto y largo plazo.

Si el concepto de tiempo nos construye en ¿qué nos convierte?

El sustantivo tiempo no es inocente, es una palabra a la que le hemos dado más propiedades de las que le “corresponden”. No es un sustantivo neutral que sólo se refiere a algo; define el principio y el fin de las cosas, lo que es pasado y lo que es presente; además tiene efectos sobre nosotros si actúa como “adjetivo” o como “verbo”.

Como adjetivo, el tiempo nos califica; nos hace viejos o jóvenes, también nos vuelve puntuales, irresponsables, inconformes, resignados y obsesivos. Además, es una manera de juzgar lo que hacemos señalando lo que es correcto y lo que es incorrecto –por ejemplo cuando algo sucede en el momento adecuado– dicta lo que es real porque es duradero y permanece, y lo que es banal porque es efímero.

Como verbo, nos pone en acción, ya que nos hace apresurar o retrasar decisiones a fin de cuidarlo –carpe diem– cuando tomamos conciencia de la vida y la muerte; nos hace comprar, ahorrar, asegurar, proyectar para proteger el futuro; cuando algo ocurre a destiempo nos hace detenernos y reflexionar; cuando sentimos que el tiempo se nos va, hacemos lo correcto estudiando, pagando, y a veces teniendo hijos.

El tiempo es tan relativo –¡el tiempo dirá!– como categórico –¡aquí y ahora!–; es tan cruel –¡se acabó tu tiempo!– como divertido –¡hay más tiempo que vida!– Pero ya sea como sustantivo, verbo o adjetivo, el tiempo nos configura a vivir en el momento adecuado con las tareas precisas y las acciones esperadas.

¡Ya ni decir del tiempo como adverbio! Pues entonces nos hará buscar inútilmente, soñar intensamente y tal vez amar desesperadamente.

¿Te has parado en la línea del meridiano de Greenwich jugando a estar en el pasado y en el presente o en el presente y el futuro, dependiendo de cómo lo quieras mirar?

@DoraAyora

REFERENCIA

Resilience: Risk and Irreverence

By Dora a. Ayora Talavera PhD

Since the middle of last century, social sciences started using the term Resilience to refer to some patterns that help people to overcome adverse situations and make the most of them (Sánchez, 2003).

In addition, resilience is considered as the faculty to recover, it implies two factors; the capacity to protect your own life and integrity from distorting pressures; and the capacity to construct positive and vital behaviours in spite of hard circumstances (Becoña, 2006).

From this basic description, I am going to share a couple of questions and some reflexions:

Question 1: Is Resilience an irreverent concept? This question can be asked joined to another one: if it is irreverent, about what is it?

I think that resilience is an irreverent concept. It is an invitation to question the truth based on perspectives that assume, who we are at the present is determined by our childhood experiences; it calls into question ideas like “infancy and/or history is destiny”.

If we, as human beings developed the faculty to be resilient, it means that we are capable to overcome to past experiences that we are skilful to construct positive lives in spite of hard circumstances we have.

I think, if we could believe a bit less, that past experiences determined our lives, perhaps we could demonize less our past “traumas” and probably we could be more benevolent with our personal histories.

Question 2: Does the resilience concept has any risky implications?

I think it has. Overall perspectives that suggests, not carefully, to train people to be resilient.

I can see some risks on these approaches about “overcome in spite of the unfavourable, threatening and harmful conditions”; it can be a sort of conformism in face of social conditions, something like “your circumstances do not matter, you can survive, you can face up your life”. It could favour ideas like social change is not necessary, it is not imperative offering better opportunities to live, more equitable social conditions and more propitious development ways.

In my perspective, resilience promote a less determinist perspective about our past, giving us freedom about historical weight of our lives; at same time it could favor a perspective that give less importance to economic, politic, social and family change.

If we take superficially the social repercussions of the concepts that we create, it could be dangerous, because we can build new truths as risky as the truths we want to question.

This writing is just an introduction to a great conversation. Let’s to continue talking about this issue that can be enrich and a bit polemic.

@DoraAyora

REFERENCES

  • Sánchez, S. (2003). Resiliencia. Como generar un escudo contra la adversidad. Diario El Mercurio. En red http://www.resiliencia.cl/investig/
  • Becoña, E. (2006) Resiliencia: definición, características y utilidad del concepto. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica Vol. 11, N.3,pp ‘ . 125-146,2006 ISSN 1136-5420/06

Resiliencia: Riesgo e Irreverencia

Por Dora A. Ayora Talavera PhD.

Desde mediados del siglo pasado se empezó a utilizar en las ciencias sociales el término Resiliencia, para referirse a las pautas que le permiten a las personas sobreponerse a las situaciones adversas y sacar provecho de las mismas (Sánchez, 2003).

También se refieren a ella como una facultad de recuperación que implica dos factores, la capacidad de proteger la propia vida y la integridad ante las presiones deformantes; y la otra es la capacidad para construir conductas vitales positivas pese a las circunstancias difíciles (Becoña, 2006).

Partiendo de esta descripción básica, voy a compartir un par de preguntas que me planteo al reflexionar sobre este concepto:

Pregunta 1: ¿Es el concepto de Resiliencia un constructo irreverente? Esta pregunta puede ir acompañada de otra: si es irreverente ¿a qué lo es? 

Considero que la resiliencia sí es irreverente. Es una invitación a cuestionar la verdad basada en perspectivas que asumen que quienes somos en el presente ha sido moldeado por experiencias vividas durante la infancia, poniendo en tela de juicio ideas como “infancia y/o historia es determinismo”.

Si como seres humanos desarrollamos la facultad de ser resilientes, implica que somos capaces de sobreponernos a las experiencias pasadas, que somos capaces de construir vidas positivas pese a las circunstancias difíciles que nos hayan tocado vivir.

Si creyéramos un poco menos que las experiencias de la infancia nos determinan, tal vez satanizaríamos menos nuestros “traumas” infantiles y muy probablemente veríamos nuestra historia personal con ojos más benevolentes.

Pregunta 2: ¿Tiene el constructo Resiliencia alguna implicación riesgosa? 

Considero que sí. Sobre toda aquellas perspectivas que sugieren, con poca cautela, entrenar a las personas a ser resilientes.

Los riesgos que veo en estas aproximaciones están en lo delicado que puede resultar desarrollar capacidades resilientes para “salir adelante a pesar de las condiciones desfavorables, amenazantes y/o dañinas”; podría implicar una especie de conformismo ante las condiciones sociales a la idea de que “no importa las circunstancias en las que vivas, tú puedes salir adelante”. Eso puede favorecer la idea de que el cambio social no es necesario, que no es prioritario ofrecer mejores oportunidades de vida, condiciones sociales más equitativas y medios de desarrollo más propicios.

La resiliencia favorece una perspectiva menos determinista de nuestro pasado, liberándonos de la carga histórica de nuestras vidas; pero al mismo tiempo puede favorecer una posición que reste importancia a la necesidad del cambio económico, político, social y familiar que predomina en nuestra cultura.

Si tomamos con superficialidad las repercusiones sociales de los conceptos que desarrollamos, puede ser peligroso, pues podemos erigir nuevas verdades tan riesgosas como aquellas que pretendemos cuestionar.

Estas palabras son una introducción a lo que podría ser una gran conversación. Te invito a continuar este diálogo que puede resultar polémico y enriquecedor.

@DoraAyora

REFERENCIAS 

  • Sánchez, S. (2003). Resiliencia. Como generar un escudo contra la adversidad. Diario El Mercurio. En red http://www.resiliencia.cl/investig/
  • Becoña, E. (2006) Resiliencia: definición, características y utilidad del concepto. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica Vol. 11, N.3,pp ‘ . 125-146,2006 ISSN 1136-5420/06