Del Amor y demás costumbres

Publicado en el Diario de Yucatán

3 marzo, 2018

Silencio calmo

Dora A. Ayora Talavera (*)

Rompiendo ese silencio calmo de amor que solía haber desde hacía tiempo, le preguntó:

—¿Te acostumbrarás a mí?

Y como si la respuesta hubiera estado planeada, de inmediato le contestó:

No, no quiero acostumbrarme a ti. Pero no quiero acostumbrarme a ti de una manera en la que me vuelva indiferente, que deje de apreciar los detalles de tu “estar ahí”, no quiero acostumbrarme y actuar como si fueras sólo algo más en mi vida.

No quiero dejar por costumbre de alegrarme porque voy a verte, de desear que me acaricies y me ames.

No quiero acostumbrarme de tal manera que no importe si llegas temprano o tarde, si ya comiste y estás bien, si te sientes alegre o triste.

No quiero acostumbrarme a tu presencia y se me olvide decirte que te amo, acostumbrarme y que ya no me ilusione escribirte cartas, mensajes, hacerte dibujos o que se conviertan en algo molesto y rutinario.

No quiero acostumbrarme a ti y que desaparezcas…

Pero la respuesta también es sí, mil veces sí, sí quiero acostumbrarme a ti, quiero que seas mi hábito más bonito, mi rutina especial, mi costumbre favorita.

Quiero que estés en todos mis días, tardes y noches, en las madrugadas de desvelo, en mis noches de insomnio —aunque no las tenga, es por si acaso—.

Quiero acostumbrarme a ti y que seas mi adicción más perfecta, que seas mi aire para respirar, quiero tu boca en la mía, tu cuerpo en mí, tu voz, tus sonidos, sabores y olores en mí.

Quiero acostumbrarme a todo eso para disfrutarlo todos los días, para despertar sabiendo que estás ahí; para soñar contigo, para acompañarte mientras te bañas; quiero la costumbre de comer, desayunar, cenar con tu compañía. Acostumbrarme a llorar y reír en tus brazos.

Quiero acostumbrarme de tal manera que la gente sepa que cuando tú llegues a algún lado, yo estoy a punto de entrar por la misma puerta; acostumbrarme de tal manera que te llamen para preguntar dónde estoy, y que mi familia y amigos te llamen y te pidan que me digas que por qué no los he visto.

Acostumbrarme para que en Navidad cocine con tu mamá un pavo delicioso que todos vamos a disfrutar.

Quiero acostumbrarme a ti para que vivas, para que estés presente, que tu figura me sea cotidiana, para que alegres todos los días de mi vida, quiero acostumbrarme a ti para que siempre seas mi imagen visible, mi presencia favorita y más deseada…

Al terminar, se miraron, con esa mirada cómplice, el silencio calmo de amor regresó y así permanecieron lago rato.— Mérida, Yucatán.

dora.ayora@gmail.com

Doctora en Filosofía y directora de la agencia de relaciones humanas Quinientos25

La Escritura como Terapia Emocional

¿Qué es terapéutico?
Según la RAE: “Conjunto de prácticas y conocimientos encaminados al tratamiento de dolencias”.
Si consideramos que un tratamiento tiene el objetivo de “curar”, también usamos la palabra “terapéutico” para hablar del bienestar que nos dan muchas actividades, como ir de compras, al cine, leer, hacer ejercicio, pintar, tejer, cantar; éstas nos permiten olvidar problemas emocionales cotidianos o posponer la resolución de los que cargamos de forma permanente, sin embargo el alivio es temporal.
Hablando de emociones y salud mental, terapéutico es cualquier actividad que promueva el acto de sentir y pensar a profundidad (reflexionar) es decir, pensar en el mayor número de personas, cosas y circunstancias que rodean a nuestro problema, no para olvidar y dejar de sufrir por un rato ni posponer el malestar, sino lograr bienestar emocional de forma permanente.
Las conversaciones terapéuticas -psicoterapia- son una forma de reflexionar, pues hablamos con alguien más abiertamente sobre lo que sentimos y pensamos para encontrar diferentes y mejores respuestas que den solución a nuestros problemas y así poder vivir la vida de una manera más sana y grata.
La escritura terapéutica es otra alternativa para reflexionar. Escribiendo hablamos con el mundo que nos rodea, podemos gritar, llorar y/o disfrutar intensamente las emociones que nos abruman, sin temor a equivocarnos y sin temor a ser juzgados (solo nosotros estamos ahí, frente a las hojas y la pluma, o la computadora). Podemos darnos el tiempo necesario para elegir las palabras justas que describan nuestras congojas; elegir las palabras justas que nos hagan sentir mejor.
Pero ahí no termina. Leerse es mirarse cosa que a veces resulta difícil cuando lo que sentimos lo expresamos hablando. Esas palabras se las lleva el tiempo y sólo podemos recordar-nos por fracciones.
Cuando lees lo que escribes, todo está intacto ¿no es maravilloso?
Ésta es la razón por la que promuevo el Taller de Escritura Terapéutica cuyo fin, es darte herramientas para que practiques la escritura sin lastimarte, subestimarte, devaluarte. El taller te da ideas de como ser el mejor protagonista de tu historia, el más valioso, el juez más benevolente, el más querido por ti mism@.
MP. Alicia Ayora Talavera
Octubre 2017

El Absurdo

Y alguien dijo por ahí “Conócete a ti mismo”

¿Acaso no es absurdo? 

¡No sé quién soy ni quiero saberlo! ¿Cómo para qué? Yo solo sé que siempre me voy conociendo y que durante siempre soy a veces de muchas formas. Imagino que el día que sepa quién soy me convertiré en una sola cosa y eso se me hace muy aburrido, restringido, confinante. Suena mejor soy lo que necesito ser, con quien necesito ser, en donde necesito ser. Eso sí, siempre soy yo misma, lo que requiere de toda mi seriedad…y responsabilidad.

 

No ha sido algo que haya cruzado por mi cabeza el “buscar para conocerme” ¡Como si pudiera resumirme en una palabra, en una frase, en una definición, una personalidad determinada! Como si el “ser” fuera algo objetivable o determinable (eso cree la psiquiatría y la psicología- aunque no todos los psiquiatras ni todos los psicólogos). El problema quizá no es buscarse, si no encontrarse (conocerse), peor: que te encuentren, y mucho peor aún: que te sientas encontrado cuando se cae en las garras de un diagnóstico de personalidad de revista, de consultorio o del amigo (o enemigo). Un diagnóstico que se ajusta desde el poder ser lo más extraordinario hasta lo más atroz. Mientras en algunas ramas del saber se persiste en encontrar la respuesta objetiva, en otras, el hombre ha venido preguntándose ¿quién soy? si, aquellos que disfrutan invertir su tiempo en reflexionar sobre el asunto y por respuesta encuentran que lo único que se puede conocer de uno mismo, es saber que las situaciones son las que nos determinan.

 

Conocerse como algo determinado de cierta forma nos quita la libertad de ser de otra manera cuando lo necesitemos, desde unos mulas hasta santos.

 

En este sentido del “conocer”, conocer al otro se vuelve complicado. Ellos también necesitan ser, lo que necesitan ser, con quién necesitan, y dónde lo necesitan. Eso no otorga a nadie derecho alguno sobre el otro. En la libertad de ser como se es con el otro, el otro lo es con uno. La libertad de ser se basa en el respeto mutuo; respeto a la libertad propia y ajena.

 

Por ahí leí, que el amor es entregar libertad y de eso estoy absolutamente segura. Estar conscientes de que podemos ser cualquier cosa es un buen punto para elegir responsablemente entrar, dejar, participar o no en circunstancias que vulneran las relaciones humanas.

Escrito por Alicia Ayora Talavera

Más allá de las Adicciones

Cuando buscamos ayuda es porque hemos intentado todo lo que está en nuestras manos, en nuestro entendimiento o sentido de las cosas, sin lograr el resultado que se desea. En algún sentido estas cosas que se intentan forman parte de un diálogo consigo mismo, una auto indagación. Ambas cosas dentro de los límites de lo que conocemos, dentro del límite de nuestro propio lenguaje. Sin embargo ¿que tanto podemos movernos de lugar, cuando los diálogos que podemos tener no nos permiten encontrar una salida y sólo se convierte en una diálogo circular?

Las conversaciones dialógicas, por llamarlas de alguna manera, nos ofrecen nuevos significados; sólo eso, significados; algunas cosas toman sentido en el lenguaje y parece ser que la mayoría en la vida cotidiana. No es lo mismo sentarme y escuchar lo que debo hacer —por lo general el deber hacer parte de ideas preconcebidas sobre lo bueno o malo, correcto o incorrecto, normal o anormal— que participar en la conversación y construir o crear con el otro mis propias concepciones de las cosas. Por eso creo en la importancia de las conversaciones.

¿Qué implica para mi y para ti una conversación que permita movernos de lugar?

El lugar desde donde tipos de programas o tratamientos para las adicciones que aún prevalecen miran a la persona que acude por ayuda, me lleva a pensar en el mito del conocimiento y todo lo que ha implicado socialmente en la concepción del déficit. Creo que la idea de decirle al cliente que es mejor que escuche y no opine, permea en todos  los ámbitos, desde la escuela, los gobiernos, las instituciones (desde la familia hasta la religión) como si el conocimiento fuera todo aquello que ya está escrito. Nos han hecho creer que siempre  hay alguien superior con el poder del conocimiento para sanar, instruir, dirigir, supervisar, enseñar, educar. Ser educados  bajo ésta idea ¿acaso permite a las personas pensar por cuenta propia, fortalecer sus propios recursos, así como poder tener una idea más firme de su sentido del yo?

 Pienso en todos los discursos que nos rodean, a los que nos aferramos sin cuestionar, por la sencilla razón de que hemos sido educados para ello, para no pensar por cuenta propia. Discursos que  pueden coincidir o no con la realidad individual, unos que pesan más sobre otros como el discurso médico o el religioso y que pasan a formar parte del discurso social, en los cuales las posibilidades que existen parten de dos lugares: de lo bueno/malo o de lo sano/insano. Pero hay un discurso más grande que abraza a estos dos y es el discurso del déficit. ¿De donde se origina la dificultad de los individuos para poder escuchar su propio discurso? ¿Que tanto el poder construir un discurso propio me permite tener más claro un margen de acción, y estar más consciente de que tengo la posibilidad de moverme hacia donde tenga que ir? Me refiero con esto a la libertad de elección y a la consciencia de la responsabilidad individual que esto conlleva.

En lo personal una pregunta que suelo ofrecer es: si tuvieras la oportunidad de elegir lo más libremente posible… ¿qué es lo que tú deseas? Para mi responder esta pregunta es descubrir un halo de luz en una ranura o entre abrir una puerta y poder mirar algo desconocido y posible.

Que tanto algunos modelos de tratamiento que se ofrecen están diseñados de tal forma que no contribuyen al auto reconocimiento de las habilidades personales si no que nos vuelven a enmarcar en un sistema o  discurso que devora nuestra capacidad de discernimiento, capacidad de elección. Es como un círculo vicioso, precisamente por que desde donde parte su marco de trabajo no hay lugar para la conversación o para el diálogo. No hay lugar para la voz del “desorientado, del enfermo” quien si no ha sabido elegir el camino correcto tampoco puede saber que es lo que debe hacer. Y el experto entonces es quien sabe lo que esta bien y mal, y quien determina lo que se debe hacer para regresar al buen camino; también el profesional en estos casos define que es el bienestar. ¿Qué tan frecuente se enfoca un proceso de recuperación en remarcar, medir y buscar el origen de lo que se sale de lo normal o correcto y se deja de mirar los recursos y habilidades personales, la libertad de elección, el momento presente, sus circunstancias y relaciones de los individuos?

Como “profesional”, hacer preguntas que no estén planteadas para recibir respuestas determinadas, si no pensadas a partir del deseo de conocer y entender, me permite que fluyan las conversaciones hacia un lugar donde la persona pueda ir construyendo su propio camino de resolución.

Escrito por Alicia Ayora Talavera

Imágen de National Geographic

¡Se fue, se va!

¡Se fue, se va volando el 2016! Nuestros cursos y talleres, las sesiones de terapia y las horas de conversación son de lo mejor que tuvimos quienes estamos en Quinientos25. Porque nos gusta lo que hacemos, nos estamos preparando para el 2017

Panorámica de la Cultura Maya

Mayahablantes compartirán su visión en un taller


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Entrevista con Minelia Yah Interián y Guadalupe Aké Cetina, mayahablantes que tendrán a su cargo el taller “”Saboreando la cultura maya””, que inicia el 23 de junio. Foto: Valerio Caamal Balam-.

Paladear la cultura maya desde distintas áreas, como la gastronomía, la medicina tradicional, la literatura y las ceremonias y tradiciones, será posible en el curso que ofrecerán dos mayahablantes que promueven y difunden la riqueza ancestral y actual de esta vasta cultura.

El curso “Saboreando la cultura maya” (U ki’ki’óolta´al maaya miatsil) permitirá conocer de primera mano sobre leyendas, la jarana, la comida y las artesanías, entre otros temas, por parte de dos mujeres mayahablantes quienes en sus comunidades del interior del Estado viven todos los días estos referentes de la vida de los mayas.

Minelia Yah Interián y Guadalupe Aké Cetina, originarias de Maní y Sotuta, respectivamente, compartirán con los asistentes aspectos poco difundidos de la cultura maya a la par que en cada sesión proporcionarán enseñanzas sobre palabras en maya y su significado, de acuerdo con cada tema que vayan tratando.

Cada temática será la excusa para que los asistentes aprendan palabras nuevas en maya, conozcan su significado y, al finalizar el curso, sepan decir al menos cómo se llaman, de dónde vienen o cuántos años tienen.

Ese será un aprendizaje adicional, según señalan las instructoras del curso, el cual se ofrecerá en Quinientos25, una agencia de relaciones humanas que organiza cursos culturales y del área terapéutica.

Serán varios los temas que se abordarán, pues en cada sesión será uno distinto.

El curso arranca el 23 de junio y concluirá el 14 de julio. En total incluye 10 sesiones.

Las instructoras detallan que buscan dar una perspectiva actual de los mayas, no hablar de la historia, sino de lo que se vive hoy, pues son muchos los aspectos que forman parte de la vida diaria en lo que se hace presente la herencia de los ancestros, pero poco se conoce sobre su origen o significado.

Por ejemplo, en gastronomía, apuntan que las personas comen variados guisos con nombres yucatecos, como el poc-chuc, pero desconocen lo que significa. Lo mismo sucede con los pibes, que muchos creen es el nombre del platillo, cuando en realidad se refiere al tipo de cocción.

Otros temas

También hablarán de medicina tradicional, de aquellas plantas medicinales que se tienen en casa sin saberlo. Hablarán de la importancia del uso de estas plantas en la cultura maya para los médicos tradicionales y hasta los campesinos, quienes saben que una planta podría salvarles la vida cuando son picados por una víbora, así como que algunas plantas podrían matarlos o dejarlos ciegos.

La milpa, el proceso de roza-tumba y quema, los rituales para la buena cosecha, la jarana y el traje regional, y las leyendas mayas, de las que se contarán aquellas que no son tan conocidas, son otros temas del curso.

La Literatura maya de ayer y hoy será también abordada en una de las sesiones, para conocer la importante producción literaria en el tema, en la cual se tienen grandes exponentes y, como ejemplo, las instructoras señalan que Yucatán ocupa el segundo lugar nacional en producción literaria en las lenguas originales.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

Curso Detalles

“Saboreando la cultura maya” arranca el 23 de junio y concluirá el 14 de julio.

Diferentes

El curso se ofrecerá en Quinientos25. En cada sesión se verá un tema distinto, como la jarana y el traje regional, la medicina tradicional, la gastronomía y las artesanías.

Otros temas

Otros temas serán las ceremonias mayas, como la de hetzmek que todavía se preserva y se equipara a un bautizo; las tradiciones mayas y los juegos tradicionales.

Fechas y ubicación

Las sesiones serán los jueves de 18 a 20 horas, en Quinientos25, ubicado en calle 35 No.525 por 48-B y 2 de la colonia Nuevo Yucatán.

Inscripciones

La inscripción al curso es de $1,500, con 25 % de descuento al inscribirse antes del 20 de junio.

Contacto

Informes al correo agencia525@gmail.com o al teléfono 9991-33-06-57.

Este verano sí es de crear vínculos

Quinientos25 ya tiene propuestas de nuevos talleres


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Aspectos de los talleres en Quinientos25

El verano ya llegó y con ello algunos tienen un tiempo libre que no saben cómo ocupar de manera positiva. ¿Algún taller o diplomado que deje algo en tu vida?

Esas son las dudas que llegaron a las cabezas de quienes integran la agencia de relaciones humanas Quinientos25 que este verano se lanza con todo para impartir una serie de talleres con temas tan diversos que van desde la historia del arte, pasando por terapias grupales hasta un viaje fantástico por la cultura maya, pero todos con un mismo objetivo: “crear espacios para conectar a las personas y encontrarse para crear, mediante actividades artísticas y terapeúticas, mejores relaciones familiares y de pareja”, afirma la Dra. en Filosofía y directora del lugar Dora Ayora Talavera, en entrevista con el Diario.

A partir del miércoles 22 y durante seis o incluso diez sesiones semanales, los asistentes a estos talleres podrán sumergirse, por ejemplo, en la literatura para generar conversaciones y diálogos, o capacitarse en el desarrollo para mejorar las habilidades como terapeutas.

Bajo la supervisión de talleristas como la misma Dora Ayora, Addy Góngora Basterra, Alicia Ayora Talavera, Carmen López Barrón, Guadalupe Aké Cetina y Minelia Yah Interián los participantes vivirán “Tardes de verano” en las que podrán generar textos basados en hechos y anécdotas, como se buscará en el Primer Taller de Carpintería Poética.

Otros talleres programados para este verano en Quinientos25 son: “De mujeres y maridos: conversaciones restauradoras”, “Introducción a la terapia familiar comunitaria”, “Una mirada al pensamiento griego” y “Puro cuento: grupo de lectura”, entre otros.

“Tardes de verano del 2016” de la agencia Quinientos25 inicia este miércoles 22 con “Historia del arte 3: barroco y rococó”, con Addy Góngora, y al día siguiente “Saboreando la cultura maya”, con Guadalupe Aké y Minelia Yah, estas dos últimas profesionales bilingües maya hablantes.— Renata Marrufo Montañez

Calendario Detalles

Quinientos25 es una agencia de relaciones humanas ubicada en la Nuevo Yucatán.

Ubicación

Predio número 525 de la calle 35, entre 48-B y 2 de Nuevo Yucatán.

¡Síguelos!

Para informes e inscripciones están en las redes sociales de Facebook: Quinientos25, Twitter: @quinientos25 y en la página de internet http://www.quinientos25.com

Otros servicios

En el lugar también se ofrecen los servicios de psicoterapia y consultorías creativa y editorial, así como contribuir a la formación humana creando vínculos positivos

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Entrenan a jueces para aplicar una visión psicológica en su labor judicial

Publicado en yucatanalamano.com

Mérida, Yucatán .- En el Poder Judicial ofrecemos a los servidores judiciales herramientas y conocimiento especializado en materia de igualdad de género y de intervenciones psicológicas, para que puedan determinar, en su trabajo judicial, qué es lo mejor para la mujer, el hombre o los niños que estén involucrados en algún conflicto de índole familiar o penal, expresó el magistrado presidente del tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado, Marcos Alejandro Celis Quintal, al inaugurar este día el taller “La familia en transición de divorcio, aplicación de un enfoque de justicia terapéutica en auxilio a la toma de decisiones judiciales”.

Para que el juez pueda tomar las mejores decisiones jurisdiccionales, requiere un conocimiento más profundo y especializado, que permita restaurar la relación familiar, la salud mental y psicológica de cada uno de los integrantes de la familia, señaló el magistrado ante los juzgadores que participan en este curso realizado en coordinación con la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán, en el marco de un convenio de colaboración entra ambas instituciones.

De igual forma, añadió que este curso pone de relevancia la importancia de la llamada “justicia terapéutica”, que consiste en juzgar desde una perspectiva que permita  sanar lo que se haya roto a partir de un conflicto.

“Hoy ya no se puede juzgar nada más aplicando la ley, sino que también se necesitan herramientas de otras materias para tomar decisiones más justas, sustentadas y solventes, por eso hemos estado trabajando de la mano con la Universidad Autónoma de Yucatán, para ir aterrizando eventos académicos como el que el día de hoy iniciamos”.

Por su parte, la magistrada presidenta de la sala penal del tribunal Superior de Justicia Ligia Aurora Cortés Ortega, quien es también enlace de equidad de género ante la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos (Conatrib) y coordinadora del curso antes mencionado, agradeció a las autoridades del Poder Judicial y de la UADY por hacer posible éste evento ya que, dijo, la familia es el núcleo más importante de la sociedad y porque ayuda a los jueces a estar más capacitados y mejorar las resoluciones que demanda la sociedad para trabajar de acuerdo y conforme a derecho.

Al hacer uso de la palabra, la Dra. Ada Mendoza Alcocer directora de la Facultad de psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) mencionó la importancia de darle seguimiento al convenio que firmó la UADY con el PJEY, para poder impartir una justicia con enfoque terapéutico y con perspectiva de género.

Resaltó que las docentes de la Facultad de Psicología de la UADY encargadas de impartir el taller son profesionales, estudiosas de la impartición de justicia con enfoque terapéutico, además de que sus proyectos de investigación han sido con este tipo de temáticas

Cabe mencionar que el taller suma un total de 20 horas dividas en 4 sesiones teórico- prácticas, a cargo de cinco especialistas de la Facultad de Psicología, el primer tema “Familia: sus etapas y ciclo vital” estuvo hoy a cargo de la Dra. Dora Ayora Talavera quien continuara el día de mañana martes 7 de junio.

La Mtra. Concepción Campo Marín impartirá el tema “Efectos en la familia en los procesos de separación y divorcio” el día martes 14 de junio, por su parte la Dra. Teresita Castillo León es la encargada de exponer el tema “Perspectiva de género en la aplicación de decisiones en torno a la familia” el día jueves 23 de junio y por último la Mtra. Faridé Peña Castillo tiene a su cargo el tema “Alineación parental y medidas de reparación con enfoque de justicia terapéutica” el día jueves 30 de junio.

Después de la inauguración, la Dra. Ayora Talavera inició la exposición de su tema “Familia: sus etapas y ciclo vital”. Dijo que la familia es un sistema organizado fundamental, pero no está aislada por el contrario la familia está inmersa en otros sistemas sociales, por lo que se debe ampliarse la percepción que tenemos sobre ésta.

La Dra. Dora Ayora Talavera impartiendo curso a Jueces y Magistrados
#JusticiaTerapéutica – La Directora de Quinientos25, Dora A. Ayora Talavera Ph.D durante el curso a Jueces y Magistrados en el Tribunal Superior de Justicia de Yucatán el lunes 6 de junio de 2016.

Respecto a la justicia terapéutica, explicó que es un concepto que favorece la participación de diversas disciplinas para enriquecer la manera de ejercer la justicia, para que los jueces consideren elementos psicológicos y emocionales y no sólo la ley.

La importancia de la justicia terapéutica coincide con el concepto de la humanidad, quiénes somos como seres humanos, no sólo es la toma decisiones desde la ley, sino que todo lo que digamos y  hagamos tiene que ver con nuestra condición de seres humanos, añadió.

Fuente: Yucatanalamano

De la moda… ¿lo que te acomoda?

Por Addy Góngora Basterra | @letranias
Publicado en el Diario de Yucatán.

Todo lo que consideramos real ha sido construido socialmente. O lo que es más radical, nada es real hasta que la gente se pone de acuerdo en que lo es.
—M. Gergen y K. Gergen

Hablando de Mesopotamia en mis clases de Historia del Arte proyecté la imagen de Gudea de Lagash, una de las esculturas que representan al Patesi que gobernó en la antigua Sumeria. Destaqué, entre otras cosas, el hecho de que el faldellín con el que está vestido tenga escritura cuneiforme, la escritura más antigua originada en la ciudad de Uruk, invento que marca el fin de la prehistoria y da comienzo a la Historia.

Comentando la pieza me detuve un momento e hice un “rewind” mental hasta una de las palabras que usé: “faldellín”. La prenda era el atuendo de la primera civilización de Mesopotamia, tanto de civiles como de poderosos. Y fue esta palabra el detonador que me hizo pensar en los acuerdos sociales que han definido e impuesto la vestimenta del género masculino a lo largo de la humanidad.

¿En qué momento los hombres dejaron de usar faldas? Ni los héroes troyanos ni el dios que inventaron los romanos usaban pantalones. Ni en Mesopotamia y Egipto, Grecia y Roma, oriente y occidente, patesis, faraones, dioses, reyes, patricios, emperadores, los guerreros de Xian, mayas y aztecas, caballeros, papas y califas. Ni el más vil de los tiranos ni el más débil de los esclavos. ¿En qué momento la construcción social impuso que los hombres dejaran de usar faldas restringiéndose al uso de pantalones? Quizá —y subrayó “quizá” pues no tengo la certeza— la respuesta histórica la hallemos en el Imperio Mongol, cuando tras domesticar a los caballos tuvieron que modificar su modo de vestir por razones prácticas; para una estampa más actual, recordemos a los jinetes de Marlboro enfundados en sus “vaqueros” de mezclilla cabalgando paisajes con la musiquita de “Los siete magníficos”.

En nuestra sociedad actual se sataniza que un niño quiera ponerse una falda. Tan cómodo que debe resultarle la ropa holgada. ¿Cuántos varones de Yucatán pasaron horas de infancia vestidos con hipilitos? Los niños no saben la connotación que nosotros mismos hemos construido alrededor de faldas y vestidos como elemento exclusivo de mujeres, todo porque nos han metido en la cabeza que no está bien que un varón se vista como mujer. ¿Usar falda corta no sería también vestirse como guerrero o emperador? Pensemos en los escoceses y el “Kilt”, característica prenda nacional, símbolo de identidad, legado de guerreros.

La vestimenta y sus códigos son algo que los seres humanos hemos construido, subrayando aspectos de género y “masculinidad”, como si por usar falda un hombre fuera menos hombre que otro. Las sociedades están hechas de tradiciones y costumbres. Por eso es tan difícil generar cambios, porque implica echar abajo un sistema compuesto por significados que se resisten a ser modificados, porque eso implicaría cambiar la vida y afectar intereses de unos cuantos.

¿Quiénes construyen la realidad de un país como México y cómo podemos contribuir a la construcción de una sociedad mejor? No me refiero a cambiar un modo de vestir, pero sí a modificar la forma de tratar a los demás e, incluso, presentarle a los niños de una manera distinta el mundo al que los hemos traído, el mundo que queremos compartir con ellos y que es tan distinto a ese en el que nosotros crecimos.

Si por algo disfruto la Historia es por lo que aprendo de ella más allá de datos, fechas y nombres. La Historia despliega un escenario para reflexionar sobre lo que somos hoy. Por eso me gusta dar clase, por las conversaciones que se generan en cada sesión, ideas en ebullición. También por eso, con total convicción, escribo que tenemos la posibilidad de generar nuevas realidades en nuestro entorno, como en su momento otras personas las tuvieron y le dieron un vuelco a lo establecido. Seguiremos usando pantalones y faldas, vestidos y shorts, pero tomando de nosotros mismos lo valioso para construir entre familia y amigos, colegas y conocidos una sociedad más humana y plena, sin estigmas ni discriminación.

Gudea de Lagash2120 a.C. Diorita. 46 cm de altura. Museo del Louvre.

Twitter: @letranias

¿Y a ti, qué te motiva?

Por Alicia Ayora Talavera
@aatalavera69

Ayer conversando con una persona salió el tema de la motivación y le hice referencia a un espectacular —el de la foto— que vi en algún lado de la ciudad mientras estaba en mi recorrido diario por las calles de la ciudad. No recordé dónde lo había visto hasta hoy por la mañana que volví a toparme con él y pensé en varias cosas.

  1. Era una idea genial para “motivar” a quien lo lea a pensar sobre ello y más aún a reflexionar sobre uno mismo, cosa que se olvida con frecuencia ante la carrera de la vida que vivimos. ¿Cómo soy, qué me gusta de la vida en general y de mí mismo? De igual manera, ¿qué no me gusta? ¿qué deseo, a quien quiero, por qué quiero, qué siento, por qué siento? Solemos vivir como autómatas sin tiempo de pensar en aquellas cosas que nos conectan con la vida porque le dedicamos el día a pensamientos sobre lo que nos exige una vida de trabajo y subsistencia.
  2. Lo más probable es que se trate de una campaña publicitaria para vendernos una cosa más de todas las que consumimos.
  3. Independientemente de ello, es una idea que dio vuelo a la hilacha a mi principal pasión: pensar.

Pensar en el sentido de la vida “no da de comer”, no produce, por lo tanto pareciera que no es útil. Me atrevo a decir que poco a poco, el dejar de fomentar o abandonar el hábito de pensar en éste tipo de cosas nos está dejando vacíos, desconectados y hasta desmotivados. Pero no todo está perdido. La vida es tan sabia que ha puesto de todo en la viña del señor; no hay dos personas iguales, ésta multiplicidad representa la gama de colores que la hacen intensa. A unos las circunstancias los obligan a pensar, a unos más a otros menos, a otros se les da  gratis —como a su servidora. Están los que se resisten, los que se dejan arrastrar, unos abren los ojos más que otros, algunos mejor los cierran y así. Por fortuna detrás de todos y cada uno de nosotros está el instinto de supervivencia y nada más y nada menos que el dolor. El dolor impulsa, nadie lo ve como un motivador (cruel pero lo es).

¡En cuántas cosas me hizo pensar aquel letrero!

Ahora responderé a la genial pregunta ¿Y a ti, qué te motiva?

Me motivan cosas diferentes en momentos diferentes pero hay una que me rescata de cualquier caída libre, la que me hace meter las manos, la que siempre me inspira: el amor. El amor a la vida misma, a la naturaleza, a las personas, a la creación, el amor al amor.

¿Y a ti?